sábado, 22 de diciembre de 2012

Crónica del fin del mundo

Estábamos tan tristes que acabamos consumiéndonos.
Nos tragó la Tierra -¡por fin!-,
Tantas ganas de acabar y tan ansiosos de un principio,
Como Sophie y Julien, combustión entre cemento.

Sin solución, uno decide hundirse y el otro se agarra,
fuerte, bien fuerte.
Me asfixian tus ansias y te beso más,
Como tratando de ahogarte también, como pretendiendo quedarme tu vida.

Morir. Y el romanticismo. Y las relaciones que no están. Y agarrarme a tus caderas.
Y "la petite mort". Fuerte. Más fuerte.
Aire entre tus piernas. Y ceder. Y fundirse. Y perderse. Y encontrarse. Y ser tú. Y ser nadie.

2 comentarios:

  1. Me gusta el romanticismo masoquista pero no sé hasta qué punto es una droga no recomendable.

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  2. Hasta que la muerte (n)os separe.
    Eso, ESO es amor.


    M.

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