viernes, 14 de diciembre de 2012

De los que dolemos

Quise explicarlo y aquí estoy.
Dolorida y difusa, falsa imagen de mí.
El frágil vuelve a apoderarse de mi fuerte,
y queda poco-o nada-pero te lo quiero dar.
Como una misión kamikaze,
te envuelvo mi alma en tiras de piel.
Macabro y dulce, como la yo que te quería.
Si es drogodependecia, amor o sigo masoquista,
si sé o puedo o quiero poder,
todo queda en nada, porque la realidad es otra.
Que si tú no quieres, no hay quien pueda.

De los que dolemos,
a los que dolemos.
Funerales y desgarros de corazón.
De los que no sabemos, ni podemos,
crear canciones o hacer poesía.
Chillan mis rotos,
que quieren tus hilos,
y no sé si tú -pero quiero que tú-

2 comentarios:

  1. Pues que el fuerte vuelva a apoderarse del frágil. Así de sencillo.

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  2. "Ser suya a pesar de no ser con él. Esa es la esencia del masoquismo". Lo siento, pero esa frase se me ha venido a la cabeza así, de repente. Justo después de leer tu poema.
    Y ahora te digo, pequeña Mandarina... nadie merece que sufras por él, tu alma no se merece desangrarse entre tiras de tu propia piel.
    Si acaso, se entregaría acomodada en un cojín de terciopelo. SI ACASO.


    M.

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